Hay que saber que los alimentos vegetales como frutas, verduras, cerelaes integrales y legumbres por su gran cantidad de fibras y baja densidad ocupan más espacio que otros alimentos. Por lo tanto cuando llegan al estómago lo llenan con facilidad con un extraordinario efecto saciante.
Actualmente, que hay muchas personas que padecen ansiedad y muchas recurren a las microingestas de forma recurrente durante el día para procurarse pequeñas recompensas, es bueno recordar que éstas nunca les harán sentir “llenos” o satisfechos. En cambio, una buena ingesta de verduras u hortalizas en las comidas principales y dentro de un horario ordenado de comidas sí conseguirá un efecto saciante o de sentirse satisfecho, pero con la ventaja de hacerlo sin un exceso de carbohidratos y grasas.
Las fibras vegetales se asocian hoy en día a sentirse ligeros, adelgazar o como una solución al estreñimiento, cuando hay más cosas también importantes.
Nuestro intestino evolucionó durante casi 20000 años. Los seres humanos somos omnívoros y durante este tiempo comimos de todo y sobrevivimos comiendo también muchos alimentos vegetales.
Las fibras de los vegetales casi no se digieren a lo largo del tubo digestivo, eso permite que lleguen casi intactos al intestino grueso donde se hospedan microorganismos capaces de transformar una pequeña parte de las fibras vegetales en algunos compuestos beneficiosos para nuestro metabolismo y nuestra salud.
Los vegetales son una fuente de agua, azúcares naturales no refinados y fibra. Comprar frutas o comprar verduras para incorporarlos regularmente a la dieta equivale a beber agua sin impurezas, tomar los mejores azúcares y hacerse con la fibra imprescindible. Es muy recomendable comprar frutas o comprar verduras para disponer siempre en casa de alimentos vegetales frescos accesibles para preparar nuestras comidas con un efecto saciante y natural. De otra forma acabaremos "picando" alimentos elaborados o precocinados con todas sus desventajas: azúcares refinadas, azúcares añadidos, grasas, conservantes y aditivos saborizantes habituales.
Los vegetales son una fuente de agua, azúcares naturales no refinados y fibra. Comprar frutas o comprar verduras para incorporarlos regularmente a la dieta equivale a beber agua sin impurezas, tomar los mejores azúcares y hacerse con la fibra imprescindible. Es muy recomendable comprar frutas o comprar verduras para disponer siempre en casa de alimentos vegetales frescos accesibles para preparar nuestras comidas con un efecto saciante y natural. De otra forma acabaremos "picando" alimentos elaborados o precocinados con todas sus desventajas: azúcares refinadas, azúcares añadidos, grasas, conservantes y aditivos saborizantes habituales.